Recetas, rendimiento y merma

Costeo de recetas: rendimiento, merma y escalado

Cómo convertir una receta en un costo por unidad confiable: ingredientes limpios, rendimiento real, merma, porciones y escalado, con ejemplo en soles.

Actualizado 10 min de lectura

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Una receta se vuelve un costo confiable cuando sabes cuatro cosas: cuánto pagas por cada ingrediente en la forma en que lo usas (limpio, pelado, cocido), cuántas unidades vendibles salen de verdad en cada lote, cuánto se pierde en el camino y qué cambia cuando haces más cantidad. Con eso, el costo por unidad es una división: costo total del lote ÷ unidades que de verdad vendes. Lo difícil no es dividir. Lo difícil es que los dos números sean reales.

En esta guía

Esta es la guía general del tema. Cada paso tiene su guía propia con más detalle:

Si todavía no tienes claro qué entra en el costo completo de un producto (envase, tu tiempo, gas, alquiler), empieza por cómo calcular el costo de un producto de comida. Aquí nos quedamos en la receta: el punto donde la mayoría de cálculos se tuercen sin que nadie lo note.

Por qué la receta que tienes en la cabeza no es un costo

Las recetas se escriben para cocinar, no para costear. Dicen "una taza de azúcar", "un puñado de culantro", "la cebolla que pida". Cocinando funciona, porque tu mano corrige. Costeando no, porque cada lote es un poco distinto y no sabes cuál de todos estás calculando.

Entre la receta y el costo real hay tres brechas:

  1. Lo que compras no es lo que usas. Compras 2 kg de ají con tallo y pepas; a la olla entra bastante menos.
  2. Lo que la receta promete no es lo que sale. La receta dice 30 tamales; tú cuentas 27 listos para vender.
  3. Lo que sale no es lo que vendes. Algo se quema, algo se cae, algo se queda en la vitrina.

Cada brecha hace que tu costo por unidad parezca más bajo de lo que es. Las tres juntas pueden comerse un tercio de lo que crees que ganas, como verás en el ejemplo.

Paso 1: escribe la receta en gramos

Pesa todo una vez, con una balanza de cocina. No hace falta que sea cara; hace falta que la uses siempre. Anota cada ingrediente en la forma en que entra a la preparación: "1.40 kg de ají amarillo limpio", no "2 kg de ají". Anota también cuánto pesa o cuántas unidades da el lote y cuánto lleva cada porción.

Eso es una ficha técnica. Es la base de todo lo demás, porque te permite repetir el producto y costearlo con los mismos números cada vez. En la guía de cómo hacer una ficha técnica de receta tienes los campos que conviene incluir.

Paso 2: costea cada ingrediente como lo usas

El precio que aparece en la boleta es por lo que compraste. Si la receta pide el ingrediente limpio, tienes que pasar ese precio al peso limpio:

costo por kg limpio = precio por kg comprado ÷ porcentaje de rendimiento

Si el ají te cuesta S/ 8.00 el kilo y de cada kilo te quedan 700 g limpios (70%), el kilo limpio te cuesta 8.00 ÷ 0.70 = S/ 11.43. Usar S/ 8.00 en la receta es el error más común del costeo de recetas. En la guía de porcentaje de rendimiento: peso bruto y peso neto verás cómo medirlo y qué hacer cuando además hay pérdida por cocción.

Revisa también el envase en que compras. Si la receta pide 300 g de algo que solo venden en bolsa de 1 kg y lo que sobra se malogra antes de que lo uses, el costo real es la bolsa entera. Eso se ve en la guía de ajustar la receta a los envases que compras.

Paso 3: mide lo que de verdad sale

El rendimiento de la receta es cuántas unidades vendibles (o cuántos kilos vendibles) salen de un lote. No lo que dice la receta de internet ni lo que calculaste sumando pesos: lo que cuentas o pesas al final, ya cocido, cortado y listo para vender.

Mídelo en tres lotes seguidos y usa el promedio. Ese número es el divisor de todo tu costeo, así que un error ahí se multiplica en cada unidad. En la guía de qué es el rendimiento de una receta y cómo medirlo tienes el método completo.

Paso 4: cuenta la merma que no está en la receta

Hay merma que ya quedó dentro del rendimiento: las cáscaras, los tallos, la masa que se queda en el bol. Esa no la vuelvas a sumar.

La que falta es la merma de producción y de venta: el lote que se quemó, el frasco que se rompió, el queso que se venció, los tamales que no se vendieron el domingo. Esa se mide con un registro simple durante unas semanas y se reparte entre lo que sí vendiste. La guía de cómo medir y costear la merma muestra cómo llevar ese registro y convertirlo en soles por unidad.

Paso 5: controla la porción

La porción y el rendimiento son la misma cosa vista desde dos lados. Si tu ficha dice 250 g por frasco y llenas 270 g "para que se vea lleno", el lote rinde menos frascos y cada uno cuesta más. Nadie lo nota en un frasco; se nota en el mes. Pesa las porciones al principio de cada lote hasta que tu mano las repita sola. La guía de control de porciones tiene el cálculo y las herramientas.

Paso 6: escala con cuidado

Cuando un producto se vende bien, haces más. Para escalar una receta, el multiplicador sale del rendimiento real: si tu lote da 8 frascos y quieres 24, multiplicas por 3. Después redondeas a lo que se puede comprar (no existen 2.4 piñas) y vuelves a costear con las cantidades redondeadas.

No todo se multiplica igual. Las especias y la sal se ajustan probando. El tiempo de preparar y limpiar casi no crece. El gas crece menos que la cantidad. Y el rendimiento del lote grande hay que medirlo de nuevo, porque una olla más llena se comporta distinto. Lo ves en cómo escalar una receta sin romper el costo y en cómo el tamaño del lote cambia tu costo por unidad.

Si estás pensando en cambiar un ingrediente por otro más barato, haz la cuenta completa antes: un reemplazo puede bajar el precio por kilo y a la vez bajar el rendimiento. La guía sobre reemplazos de ingredientes tiene esa cuenta.

Ejemplo: crema de ají amarillo en frascos

Vendes crema de ají amarillo en frascos de 250 g. Tu ficha técnica pide los ingredientes limpios. Mediste el rendimiento de limpieza de cada uno pesando antes y después:

IngredienteEn la receta (limpio)RendimientoLo que comprasPrecioCosto
Ají amarillo1.40 kg70%2.00 kgS/ 8.00/kgS/ 16.00
Cebolla roja0.45 kg90%0.50 kgS/ 3.00/kgS/ 1.50
Ajo0.08 kg80%0.10 kgS/ 12.00/kgS/ 1.20
Aceite vegetal0.40 L-0.40 LS/ 9.00/LS/ 3.60
Vinagre y sal----S/ 0.70
Total ingredientesS/ 23.00

Lo que compras sale de dividir lo limpio entre el rendimiento: 1.40 ÷ 0.70 = 2.00 kg de ají; 0.45 ÷ 0.90 = 0.50 kg de cebolla; 0.08 ÷ 0.80 = 0.10 kg de ajo.

Rendimiento del lote. Si sumas los pesos de la receta en crudo (1.40 + 0.45 + 0.08 de ají, cebolla y ajo, unos 0.37 kg de aceite y 0.20 kg de vinagre y sal) tienes 2.50 kg, o sea 10 frascos de 250 g. Pero al pesar la crema terminada tienes 2.1 kg: parte del agua se evapora en el sofrito y parte se queda en la olla y la licuadora. 2.1 ÷ 0.25 = 8.4, es decir 8 frascos llenos y 100 g que se van entre probar y raspar. Lo mediste en tres lotes y siempre salieron 8.

El resto del costo del lote:

  • Frasco, tapa y etiqueta: 8 × S/ 1.50 = S/ 12.00
  • Tu tiempo: 1.5 horas a S/ 10 por hora = S/ 15.00
  • Gas: S/ 2.00

Costo real por frasco:

  • Lote: 23.00 + 12.00 + 15.00 + 2.00 = S/ 52.00
  • Por frasco: 52.00 ÷ 8 = S/ 6.50

La cuenta rápida que mucha gente hace: usar el precio de compra con los pesos limpios y creerle a la receta.

  • Ají: 1.40 × 8.00 = S/ 11.20; cebolla: 0.45 × 3.00 = S/ 1.35; ajo: 0.08 × 12.00 = S/ 0.96
  • Ingredientes: 11.20 + 1.35 + 0.96 + 3.60 + 0.70 = S/ 17.81
  • Por frasco: (17.81 + 15.00 + 2.00) ÷ 10 = S/ 3.48, más S/ 1.50 de frasco = S/ 4.98

La diferencia: 6.50 − 4.98 = S/ 1.52 por frasco. Con 60 frascos al mes, son S/ 91.20 al mes que creías ganar y no ganas. Si vendes el frasco a S/ 12.00 sin IGV, creías tener un margen de (12.00 − 4.98) ÷ 12.00 = 58.5%. El real es (12.00 − 6.50) ÷ 12.00 = 45.8%.

Si llenas de más. Con 270 g por frasco en lugar de 250 g: 2.1 ÷ 0.27 = 7.8, o sea 7 frascos. El costo pasa a (23.00 + 15.00 + 2.00) ÷ 7 = S/ 5.71, más S/ 1.50 de frasco = S/ 7.21. Veinte gramos de más por frasco te cuestan S/ 0.71 por unidad.

Si haces el doble. Ingredientes S/ 46.00, mides 16 frascos (S/ 24.00 de envases), tu tiempo sube a 2.5 horas (S/ 25.00) y el gas a S/ 3.00. Total S/ 98.00 ÷ 16 = S/ 6.13 por frasco. Baja S/ 0.37, no la mitad.

Errores comunes

  • Precio de compra con peso limpio. Es el error del ejemplo. En el ají, el costo pasó de S/ 11.20 a S/ 16.00 solo por usar el precio correcto. Cuanto más botas al limpiar, más grande es el error.
  • Rendimiento de la receta original. Una receta de internet no conoce tu olla, tu horno ni el tamaño de tu porción.
  • Contar la misma merma dos veces. Si las cáscaras ya están en el porcentaje de rendimiento, no las pongas otra vez en la línea de merma.
  • Medir una sola vez. Un lote puede salir especialmente bien o mal. Tres lotes te dan un número en el que puedes confiar.
  • No volver a medir. El ají cambia de tamaño según la temporada, cambias de casera, compras una licuadora más grande. Cualquiera de esas cosas mueve el rendimiento.

Cada cuánto revisar el costeo de una receta

Vuelve a medir el rendimiento cuando cambies de proveedor, cuando cambie la temporada de un ingrediente con mucha limpieza, cuando cambies de equipo o cuando otra persona empiece a preparar el producto. Actualiza los precios cada vez que compres más caro, aunque sea un sol: con la ficha en gramos y los rendimientos anotados, recalcular toma minutos.

Una receta bien costeada tiene cinco números anotados: precio de compra de cada ingrediente, rendimiento de limpieza de cada uno, rendimiento real del lote, porción y merma por unidad vendida. Si te falta alguno, tu costo es una estimación.

Hazlo con la calculadora

En la calculadora de costos pones los ingredientes con su precio de compra, el rendimiento real del lote y tus envases, y te devuelve el costo por unidad y el precio que necesitas para tu margen.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el costeo de una receta?

Es calcular cuánto cuesta cada unidad que sale de una receta. Sumas lo que pagaste por los ingredientes del lote, más envase, gas y tu tiempo, y lo divides entre las unidades que de verdad vendes.

¿La merma se suma aparte o ya está en el rendimiento?

Depende del tipo. La merma de limpieza (cáscaras, pepas, tallos) va dentro del porcentaje de rendimiento de cada ingrediente. Lo que se quema, se malogra o no se vende se suma aparte, como costo de merma por unidad vendida. No cuentes la misma pérdida dos veces.

¿Cuántas veces tengo que medir el rendimiento de una receta?

Al menos tres lotes, y usa el promedio. Si los resultados cambian mucho de un lote a otro, usa el más bajo hasta que tu proceso sea más parejo.

Si hago el doble de receta, ¿el costo por unidad baja a la mitad?

No. Ingredientes y envases suben casi en la misma proporción. Lo que se reparte mejor es el tiempo de preparar y limpiar y parte del gas, así que el costo por unidad baja algo, pero mucho menos que la mitad.