Un colchón de caja es plata del negocio que guardas aparte para cuando algo sale mal: se malogra el horno, una cafetería te paga tarde o las ventas caen un mes. Para un negocio de comida pequeño, una buena primera meta es un mes de gastos fijos más una reposición de insumos y la reparación más probable. Se junta separando un porcentaje fijo de las ventas de cada semana, y solo se usa para emergencias que tú definiste antes.
Qué cubre un colchón y qué no
El colchón está para que el negocio siga funcionando cuando entra menos plata de la esperada o sale más de golpe. Sirve para:
- Pagar gastos fijos un mes en que vendiste poco.
- Reparar o reemplazar un equipo que necesitas para producir.
- Comprar insumos cuando un cliente grande se atrasa en pagarte.
- Absorber una subida fuerte de precios de un insumo mientras ajustas tu precio.
No sirve para comprar al por mayor porque está barato, para un equipo nuevo que quieres pero no necesitas, ni para gastos personales. Si no defines esto por escrito, el colchón se va en cosas que parecían urgentes.
Cuánto debe tener tu colchón
Haz la cuenta con tres números:
- Tus gastos fijos de un mes. Lo que pagas vendas o no vendas: gas, luz, internet, movilidad, alquiler si tienes, y lo mínimo que necesitas pagarte para vivir. Si no te pagas nada fijo, igual pon un monto: si el negocio no te paga, tendrás que sacar plata de otro lado.
- Una reposición de insumos. Lo que gastas en una semana normal de compras. Si te quedas sin caja, con esto puedes seguir produciendo.
- La reparación más probable. Piensa qué equipo se malogra primero y cuánto cuesta arreglarlo.
Colchón inicial = gastos fijos de un mes + una reposición + la reparación más probable.
Meta siguiente = dos meses de gastos fijos + una reposición + la reparación más probable.
Si tus ventas dependen mucho de un solo cliente o de una temporada, apunta más alto. Si vendes todos los días a muchos clientes distintos, el colchón inicial ya te da bastante aire.
Ejemplo: kekes y alfajores para cafeterías
Horneas kekes y alfajores y los vendes a cafeterías y bodegas, y por Instagram. Tus números del mes:
| Gasto fijo mensual | Monto |
|---|---|
| Gas | S/ 120 |
| Luz y agua extra | S/ 90 |
| Internet y celular | S/ 80 |
| Movilidad para repartir | S/ 210 |
| Lo mínimo que te pagas | S/ 1,200 |
| Total | S/ 1,700 |
- Reposición de insumos de una semana: S/ 350.
- Reparación más probable (el horno): S/ 300.
Colchón inicial: 1,700 + 350 + 300 = S/ 2,350.
Meta siguiente: (1,700 × 2) + 350 + 300 = 3,400 + 650 = S/ 4,050.
Cómo juntarlo. Vendes S/ 1,400 a la semana.
- Si separas 5%: 1,400 × 0.05 = S/ 70 por semana. Llegas a S/ 2,350 en 2,350 ÷ 70 = 33.6 semanas, unas 34 semanas.
- Si separas 8%: 1,400 × 0.08 = S/ 112 por semana. Llegas en 2,350 ÷ 112 = 21 semanas.
Cuando lo usas. En el mes cinco se malogra el horno (S/ 300) y una cafetería te paga S/ 600 con un mes de atraso. Sacas S/ 900 del colchón y sigues comprando insumos como si nada. Te quedan 2,350 − 900 = S/ 1,450. Separando 8% (S/ 112 a la semana), repones los S/ 900 en 900 ÷ 112 = 8 semanas.
Sin colchón, esa misma semana tendrías que elegir entre no producir, pedir prestado o pagar el horno con tu plata personal.
Las reglas del colchón
- Cuenta aparte. El colchón va en una cuenta distinta a la que usas para cobrar por Yape o Plin y pagar compras. Si lo ves todos los días, lo gastas.
- Porcentaje fijo cada semana. Separa un porcentaje de las ventas el mismo día de la semana, antes de comprar insumos. Un porcentaje se ajusta solo: si vendes más, guardas más.
- Lista de emergencias escrita. Define qué cuenta como emergencia. Si algo no está en la lista, no sale del colchón.
- Reponer después de usar. Cada vez que lo usas, sube el porcentaje hasta volver al monto que tenías.
- Revisar cada tres meses. Si tus gastos fijos subieron, el colchón también tiene que subir.
Para cumplir estas reglas necesitas saber cuánto vendes y cuánto gastas de verdad cada semana. Las cuentas básicas del negocio te dan esos números sin tener que ser contador.
Dónde guardarlo
El colchón tiene que estar disponible el mismo día, porque las emergencias no avisan. Una cuenta de ahorros aparte, a tu nombre o a nombre del negocio, funciona bien. Evita guardarlo en algo que tarda semanas en liberarse o que puede perder valor justo cuando lo necesitas. Tampoco lo guardes en efectivo en la cocina: se mezcla con la caja del día.
Colchón o préstamo
Un colchón te cuesta: es plata que no estás usando para crecer. Un préstamo también cuesta, y además te pone una cuota fija justo en el mes en que te va mal. Para emergencias chicas y frecuentes, el colchón casi siempre sale mejor. Para una inversión grande y planificada, a veces un préstamo tiene sentido si los números dan; en la guía sobre préstamos y financiamiento verás qué preguntar y cómo comparar la cuota con tu margen.
Mira venir los problemas
Un colchón te salva del golpe, pero es mejor verlo venir. Un pronóstico de caja semanal te muestra con semanas de anticipación cuándo vas a estar corto, por ejemplo cuando coinciden la compra grande del mes y el pago tardío de una cafetería. La guía de flujo de caja para negocios de comida explica cómo encajan las dos cosas.
Hazlo con la calculadora
Pon tus productos en la calculadora de costos para saber el margen de contribución de cada uno. Con ese número sabes cuántas unidades extra necesitas vender para juntar tu colchón sin dejar de pagarte.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos meses de gastos debo tener ahorrados?
Empieza con un mes de gastos fijos más una reposición de insumos y la reparación más probable. Cuando lo tengas, apunta a dos meses de gastos fijos. Más que eso depende de qué tan estables sean tus ventas.
¿El colchón puede estar en mi cuenta personal?
Mejor no. Si está mezclado con tu plata, se gasta sin que te des cuenta. Ponlo en una cuenta aparte que puedas usar el mismo día, pero que no uses para pagar el día a día.
¿Uso el colchón para aprovechar una oferta de insumos?
No. Una oferta es una decisión de compra, no una emergencia. Si la oferta conviene, págala con la caja del negocio y deja el colchón intacto.
¿Qué pasa si tengo que usar todo el colchón?
Para eso existe. Después súbele el porcentaje que separas cada semana hasta reponerlo, y revisa si lo que pasó puede volver a pasar.