En un postre en vaso, el envase no es un detalle: vaso, tapa, cucharita y etiqueta pueden ser la quinta parte del costo o más. Se suman por unidad, igual en un vaso chico que en uno grande, y por eso pesan más en los vasos chicos. Para elegir tamaño no basta con mirar qué parte es envase: hay que comparar cuánto te deja cada bandeja de postre en cada tamaño, al precio que el cliente paga de verdad.
Qué entra en el costo del envase
Todo lo que se va con el cliente y no se come:
- El vaso y su tapa (domo, plana, con bisagra).
- La cucharita o el tenedor.
- La etiqueta o el sticker con tu marca y la fecha.
- El sello o cinta si cierras la tapa para delivery.
- La bolsa si la das por vaso.
- Los que se pierden: tapas que no cierran, vasos que se rajan. Si de cada paquete de 50 descartas 2, reparte el costo de esos 2 entre los 48 que sí usas.
Cada cosa se calcula desde el paquete: precio del paquete ÷ unidades. Un paquete de 50 vasos con tapa a S/ 19.00 da 19.00 ÷ 50 = S/ 0.38 por vaso. La guía de cómo costear empaques y etiquetas tiene el método completo.
Lo que no crece con el tamaño
El postre crece con el vaso: el doble de vaso, el doble de tres leches. El envase no. Un vaso grande cuesta algo más que uno chico, pero la cucharita, la etiqueta y tu tiempo de armar, tapar y pegar son iguales en los dos. Por eso en el vaso chico el envase pesa más.
Eso no significa que el grande sea mejor negocio. El cliente suele pagar menos por gramo en el vaso grande. Hay que hacer la cuenta completa.
Mide cuánto lleva cada vaso
La capacidad en onzas que dice el vaso no es lo que tú le pones. Pon el vaso en la balanza, márcala en cero y llénalo como lo vendes, con capas y decoración. Ese peso es tu porción. Llena cinco o seis y usa el promedio.
Para el costo del postre por gramo, pesa también lo que realmente entra en los vasos de una bandeja. Lo que se queda en la manga, en el bowl y en los bordes es parte de tu merma y ya queda descontado si pesas lo que llenaste. Si ya envasas salsas o ají, es la misma lógica del costo por frasco de salsas.
Ejemplo: tres leches en vaso chico o grande
Haces tres leches para vender en vasos. Una bandeja te cuesta S/ 38.40 entre ingredientes, gas y tu tiempo de preparación, y de ella llenas 3,200 g de postre. El costo del postre es 38.40 ÷ 3,200 = S/ 0.012 por gramo.
Comparas dos tamaños: un vaso de 7 oz con 160 g de postre y uno de 12 oz con 320 g. Armar, tapar y etiquetar te toma lo mismo en los dos; lo calculas en S/ 0.15 por vaso.
| Por vaso | Vaso 7 oz | Vaso 12 oz |
|---|---|---|
| Postre | 160 g × 0.012 = S/ 1.92 | 320 g × 0.012 = S/ 3.84 |
| Vaso con tapa | S/ 0.38 | S/ 0.55 |
| Cucharita | S/ 0.06 | S/ 0.06 |
| Etiqueta | S/ 0.12 | S/ 0.12 |
| Armado | S/ 0.15 | S/ 0.15 |
| Costo por vaso | S/ 2.63 | S/ 4.72 |
| Envase (vaso, cucharita, etiqueta) | S/ 0.56 | S/ 0.73 |
| Parte del costo que es envase | 0.56 ÷ 2.63 = 21.3% | 0.73 ÷ 4.72 = 15.5% |
Hasta aquí el vaso grande parece mejor: el envase es una parte menor del costo. Ahora mete los precios. En tu zona, el vaso chico se vende a S/ 6.00 y el grande a S/ 10.00.
| Vaso 7 oz | Vaso 12 oz | |
|---|---|---|
| Precio | S/ 6.00 | S/ 10.00 |
| Te queda por vaso | 6.00 − 2.63 = S/ 3.37 | 10.00 − 4.72 = S/ 5.28 |
| Margen | 3.37 ÷ 6.00 = 56.2% | 5.28 ÷ 10.00 = 52.8% |
| Vasos por bandeja | 3,200 ÷ 160 = 20 | 3,200 ÷ 320 = 10 |
| Te queda por bandeja | 20 × 3.37 = S/ 67.40 | 10 × 5.28 = S/ 52.80 |
Con la misma bandeja, los vasos chicos te dejan S/ 14.60 más. El envase pesa más en el chico, pero el cliente paga más por cada gramo.
¿A cuánto tendría que vender el grande para que la bandeja te deje lo mismo? Necesitas S/ 67.40 entre 10 vasos: S/ 6.74 por vaso. Precio = 4.72 + 6.74 = S/ 11.46. Si tus clientes no pagan S/ 11.46 por el vaso grande, el chico es mejor negocio, aunque el envase parezca caro.
Con el tiempo de armado pasa lo contrario: 20 vasos toman el doble que 10. Si te falta tiempo más que postre, mira también la ganancia por hora de armado.
Comprar por paquete o por caja
El vaso chico con tapa cuesta S/ 0.38 en paquete de 50 (S/ 19.00) y S/ 0.29 en caja de 1,000 (S/ 290.00). Si usas 400 vasos al mes, el ahorro es (0.38 − 0.29) × 400 = S/ 36.00 al mes. A cambio pagas S/ 290 de una vez y guardas una caja que te dura 1,000 ÷ 400 = 2.5 meses. Si esa plata te hace falta para insumos, el paquete chico puede ser la mejor decisión. La herramienta para comparar precios por unidad entre tamaños de paquete te hace esa cuenta.
Frascos de vidrio
Un frasco de vidrio con tapa se ve mejor y cuesta mucho más que un vaso de plástico. Si cambias el vaso de 12 oz por un frasco de S/ 2.20, el envase sube de S/ 0.73 a 2.20 + 0.06 + 0.12 = S/ 2.38, y el precio tiene que subir S/ 1.65 solo para quedarte igual.
Si ofreces devolver el frasco, cuenta cuántos vuelven de verdad. Si de cada 10 regresan 6, cada venta carga con 4 frascos nuevos de cada 10: 0.4 × 2.20 = S/ 0.88 por venta, más tu tiempo de lavar y desinfectar.
Antes de fijar el precio
Revisa que el precio cubra el costo cargado completo, con envase incluido, y que te quede algo para la comisión si vendes por Rappi o PedidosYa. En la guía de cómo poner precio a postres y dulces tienes el método para el resto de tu vitrina, y en la de margen de contribución cómo comparar qué producto te deja más.
Hazlo con la calculadora
En la calculadora de costos pones la bandeja, el peso que lleva cada vaso y el envase por unidad; te devuelve el costo por vaso, y puedes repetirlo con cada tamaño para ver cuál te conviene.
Preguntas frecuentes
¿Qué parte del costo debería ser el envase?
No hay un número correcto para todos. Lo que importa es que lo conozcas y que el precio lo cubra. Calcula qué parte es en cada tamaño y compara lo que te deja cada bandeja, no solo el porcentaje.
¿Cómo sé cuánto postre lleva cada vaso?
Pésalo. Pon el vaso vacío en la balanza, márcalo en cero y llénalo como lo vendes. La capacidad que dice el vaso en onzas no es lo que tú le pones.
¿Conviene comprar vasos por caja grande?
Baja el precio por vaso, pero pagas todo de golpe y necesitas espacio. Multiplica el ahorro por vaso por los vasos que usas al mes y mira cuántos meses te dura la caja.
¿Los frascos de vidrio retornables salen más baratos?
Solo si vuelven. Cuenta cuántos regresan de cada diez y cuánto tiempo te toma lavarlos. Los que no vuelven se pagan con las ventas.